Un sorpresivo operativo de Gendarmería movilizó de urgencia al exmiembro del Frente Patriótico Manuel Rodríguez hasta la Unidad de Alta Seguridad de la Región Metropolitana. Sus familiares se apostaron en Valparaíso para entregar una carta de rechazo, catalogando la sorpresiva medida de las autoridades carcelarias como un “acto político de revancha”.
Un traslado bajo sospecha familiar
Las dependencias de la Dirección Regional de Gendarmería en Valparaíso se transformaron en el escenario de una enérgica protesta encabezada por el círculo íntimo y los familiares directos de Mauricio Hernández Norambuena, históricamente conocido bajo el alias del “Comandante Ramiro”. La manifestación pública tuvo como detonante el repentino e imprevisto traslado del recluso hasta los módulos de máxima seguridad de la capital, un movimiento penitenciario ejecutado por las patrullas policiales sin mediar ninguna explicación técnica ni notificación previa a sus defensas legales.
Hernández Norambuena se encuentra cumpliendo presidio efectivo por su responsabilidad penal directa en el asesinato del senador y fundador de la UDI, Jaime Guzmán, además de la ejecución del bullado secuestro de Cristián Edwards, hijo del entonces propietario del consorcio de El Mercurio. El hermano del interno, Patricio Hernández, acusó de forma pública que la drástica medida de Gendarmería es un retroceso injustificado y un acto de venganza institucional, denunciando que Mauricio se encontraba completamente adaptado e instalado en el Centro de Cumplimiento de Rancagua. Según la argumentación de la familia, el exsubversivo fue movilizado originalmente a Santiago con el único fin de someterse a exámenes de salud de rutina, por lo que legalmente correspondía restituirlo a su celda de la Región de O’Higgins y no sepultarlo de forma arbitraria en una celda de aislamiento de alta seguridad.
¿Cómo determina Gendarmería de Chile el perfil de un interno para enviarlo a un recinto de Alta Seguridad?
Gendarmería de Chile utiliza un estricto Protocolo de Clasificación y Segmentación de la Población Penal para definir qué internos deben cumplir sus condenas en unidades de alta o máxima seguridad. Este análisis técnico no depende de las consideraciones políticas, sino de un pormenorizado estudio de variables del delincuente ejecutado por comités de profesionales del área social y psicológica. Para ordenar el ingreso de un reo a estos regímenes de aislamiento severo, los informes internos evalúan factores críticos de riesgo tales como el alto compromiso delictual del sujeto, la gravedad penal de los delitos cometidos (homicidios políticos, secuestros, terrorismo o narcotráfico masivo), el inminente peligro de fuga o rescate armado desde el exterior, la alta capacidad económica para corromper los sistemas de vigilancia ordinarios, y el liderazgo criminal ejercido sobre otros internos al interior del penal.
(Fuente: Biobío)


