La irrupción de comandos del GOPE de Carabineros evitó una tragedia fatal al interior de una desarmaduría ilegal que funcionaba de forma clandestina. El dueño de casa atacó al fiscalizador municipal portando una antorcha encendida en sus manos, gatillando una querella criminal inmediata por parte de la alcaldía.
Un infalible peritaje genético de Carabineros permitió desarmar la coartada de Yamil Morales Pailamilla, quien manejaba bajo los efectos del alcohol y la marihuana. La Fiscalía de Quillota logró acreditar que el sujeto huyó tras incrustar su vehículo en el dormitorio de un adulto mayor de 84 años, decretándose además la pérdida perpetua de su licencia.