Cerca de dos mil vehículos de transporte internacional permanecen varados debido a la inhabilitación del Paso Los Libertadores y otras rutas transandinas. Los gremios alertan sobre sobrecostos logísticos e impacto directo en la distribución de carne, frutas y medicamentos en las zonas extremas.
Un cuello de botella en la frontera cordillerana
El invierno austral continúa generando complejas complicaciones para la conectividad y el abastecimiento comercial en el país. La prolongada acumulación de nieve e inestabilidad climática en la alta cordillera de los Andes mantiene inhabilitado el Paso Internacional Los Libertadores por cerca de cuatro semanas consecutivas, sumado a cierres intermitentes en otros cruces estratégicos como Pino Hachado. El presidente de la Confederación de Camioneros Centro Sur, Freddy Martínez, informó que alrededor de dos mil camiones de carga internacional permanecen detenidos en ambos lados de la frontera a la espera de condiciones seguras para el tránsito.
La parálisis de estos corredores clave ha comenzado a generar distorsiones visibles en la cadena de distribución. Martínez explicó que el estancamiento de la carga incide de forma directa en el encarecimiento de insumos básicos, destacando la falta de carne extranjera importada como un factor que presiona al alza los precios en el mercado local. Asimismo, el dirigente advirtió sobre severas dificultades logísticas para trasladar frutas y verduras frescas hacia las regiones australes de Aysén y Magallanes, demandando una mayor coordinación bilateral entre las autoridades de Chile y Argentina para habilitar alternativas de emergencia como el Paso Pehuenche.
Preocupación por las condiciones de los conductores
Más allá de los impactos en los precios y el inventario comercial, el gremio del transporte encendió la alerta por el bienestar humano de los choferes varados. Un volumen importante de los conductores supera los 50 años de edad y padece enfermedades crónicas que requieren tratamiento farmacológico continuo, registrándose casos donde los medicamentos personales están por agotarse tras casi un mes de espera en ruta.
Si bien el sector valoró los operativos de asistencia brindados en localidades transandinas —donde se ha dispuesto raciones de comida caliente y atención médica preventiva—, los camioneros insistieron en que se deben estructurar protocolos sanitarios permanentes para atender a las tripulaciones de Chile, Paraguay, Uruguay y Brasil. La apertura de ventanas meteorológicas seguras se perfila como la única vía para descongestionar las bermas cordilleranas y restablecer el flujo normal del comercio exterior.
¿Qué se entiende por “corredor bioceánico” y por qué la infraestructura de montaña resulta crítica para la seguridad alimentaria?
En la ingeniería de transportes y la economía del comercio internacional, un corredor bioceánico es un conjunto de rutas terrestres, ferroviarias y portuarias que conectan el Océano Atlántico con el Océano Pacífico a través del continente sudamericano. Los pasos fronterizos cordilleranos son los nodos más vulnerables de este sistema. Cuando un temporal de nieve cierra un corredor estratégico como Los Libertadores, el flujo de productos perecibles (como carnes, lácteos y vegetales frescos) se interrumpe de inmediato. Dado que los camiones operan bajo un sistema de entrega “justo a tiempo” (just-in-time), las demoras obligan a desviar la carga por rutas miles de kilómetros más largas, elevando los costos de combustible y refrigeración, lo que se traslada directamente como alza de precios al consumidor final.
(Fuente: Biobío)


