Su nombramiento ocurre en medio de una profunda controversia institucional provocada por la desvinculación de la exdirectora Loreto Maturana, quien acusó al Servicio de Salud de exigirle la renuncia de forma ilegal por contratar a una polémica exministra.
Una salida con aroma político
El principal recinto asistencial de la provincia de San Antonio se transformó en el epicentro de una tormenta administrativa y política que escaló hasta los niveles centrales del sistema sanitario. La crisis estalló con la solicitud de renuncia no voluntaria cursada a la entonces directora del Hospital Claudio Vicuña, Loreto Maturana, por parte de las jefaturas del Servicio de Salud de Valparaíso y San Antonio. Lejos de acatar la medida en silencio, Maturana disparó con dureza y denunció públicamente que su remoción fue un acto completamente arbitrario e ilegal. Según sus palabras, la verdadera razón de su salida fue una pasada de cuenta gatillada por haber contratado en el establecimiento a la doctora Jeannette Vega, quien se desempeñó como ministra de Desarrollo Social durante la administración del expresidente Gabriel Boric.
Con el hospital en el ojo del huracán y la comunidad funcionaria inquieta, las autoridades de la red de salud optaron por mover las piezas de forma rápida y comunicaron el nombramiento de la doctora Christabel Jensen como la nueva Directora Subrogante del establecimiento de la costa. Jensen no es una desconocida en los pasillos del centro médico; hasta el momento de su designación, lideraba la Jefatura del Consultorio de Especialidades, lo que le otorga un conocimiento directo del funcionamiento interno del recinto portuario.
En sus primeras declaraciones oficiales tras asumir el mando en una trinchera compleja, la doctora Jensen apeló a su vasta trayectoria de más de 33 años de servicio en el recinto para calmar las aguas. La facultativa recordó que esta no es la primera ocasión en que le corresponde integrar los equipos directivos del hospital en épocas de grandes transformaciones de gestión, comprometiéndose a poner toda su experiencia al servicio de los usuarios y a estrechar los lazos de confianza con las asociaciones gremiales y los trabajadores para garantizar que las polémicas de la trastienda política no afecten la atención de los pacientes.
¿Qué implicancias legales tiene una solicitud de renuncia no voluntaria?
En la administración pública chilena y los cargos de alta dirección, la solicitud de renuncia no voluntaria es un mecanismo administrativo que permite a las jefaturas superiores remover a un directivo de su cargo sin necesidad de un sumario previo. Se aplica bajo el argumento de la pérdida de confianza política o técnica respecto al desempeño de las funciones. No obstante, si el profesional afectado considera que la medida carece de fundamentos reales o infringe normativas estatutarias, tiene el derecho legal de reclamar ante la Contraloría o los tribunales ordinarios acusando una desvinculación arbitraria.
(Fuente: Biobío)


