La Confederación Nacional de Dueños de Camiones y transportistas locales ratificaron la continuidad del paro indefinido en San Antonio, manteniendo el bloqueo operativo a los generadores de carga ante la falta de acuerdos para reajustar las tarifas de los fletes terrestres. Pese a que se programaron nuevas instancias de negociación con los gerentes de depósitos, la directiva gremial de Agreporsai advirtió que no liberarán el flujo de mercancías hacia los recintos de almacenamiento hasta que existan propuestas concretas que subsanen los costos operacionales del sector.
La movilización, que afecta el corazón logístico del principal puerto del país, fue ratificada formalmente por la dirigencia nacional a través de sus canales oficiales. El conflicto tiene como eje la negativa de los grandes generadores de carga a mejorar los pagos por viaje, desfase económico que los transportistas acusan insostenible frente al alza sostenida en los costos de operación, combustibles y tiempos muertos de espera en los accesos extraportuarios.
El presidente de la Agrupación de Transportistas Portuarios de San Antonio (Agreporsai), Manuel Araya, confirmó que, si bien se han sostenido extensas reuniones con los administradores de los depósitos de contenedores, la protesta no sufrirá variaciones. “Sin cambio, continuamos en esta etapa. Pero no se desbloquea ningún generador de carga de los que están”, recalcó el personero gremial tras adelantar que las conversaciones se retomarán durante las primeras horas de la semana en busca de una salida negociada.
La paralización mantiene retenidas miles de toneladas de comercio exterior, tensionando la cadena de suministros nacional y encendiendo las alarmas en los sectores exportadores e importadores ante eventuales pérdidas por retrasos en los despachos.
Claves sobre las movilizaciones logísticas y la cadena portuaria: En el comercio internacional, los puertos operan mediante un engranaje intermodal donde el transporte terrestre de carga constituye el eslabón crítico para desalojar los terminales marítimos hacia los depósitos de contenedores y centros de distribución. A diferencia del transporte de pasajeros, las tarifas de fletes portuarios se rigen bajo el derecho privado y la libre contratación entre transportistas y operadores de carga, careciendo de subsidios estatales o regulaciones tarifarias fijas. No obstante, ante paros prolongados que paralizan accesos a terminales estratégicos, el Estado suele intervenir a través de mesas de mediación de los ministerios de Transportes y Economía para evitar la asfixia del abastecimiento interno, pudiendo incluso invocar herramientas de la Ley de Seguridad del Estado si se constata el bloqueo forzoso
(Fuente: Biobío)


