Nueve carros y tres vehículos de apoyo del Cuerpo de Bomberos de Valparaíso combatieron las llamas en la esquina de Villagrán con Espronceda. Las faenas requirieron camiones aljibe municipales, aumento de caudal por parte de Esval y la intervención de Carabineros ante hostigamientos en el sector.
Alarma nocturna y riesgo de propagación en la quebrada
Una voraz emergencia estructural movilizó a numerosas unidades de rescate durante la noche de este domingo en la parte alta de la ciudad puerto. Alrededor de las 20:00 horas se declaró un siniestro en una casona de grandes dimensiones emplazada en la intersección de las calles Villagrán y Espronceda, en el tradicional cerro Cordillera. La violencia del fuego levantó una densa columna de humo visible desde el plan de la ciudad, generando alarma entre los vecinos debido a la proximidad inmediata de otras viviendas habitacionales de material ligero.
Para enfrentar la magnitud de la carga calórica, la central del Cuerpo de Bomberos de Valparaíso desplegó nueve carros de extinción y tres vehículos de apoyo logístico. Como parte del protocolo de emergencia, la empresa sanitaria Esval incrementó la presión en los grifos del sector y el municipio dispuso el envío de camiones aljibe para asegurar el caudal de agua en las líneas de ataque. En paralelo, las cuadrillas eléctricas ejecutaron un corte preventivo del suministro en el perímetro para resguardar a los voluntarios.
Dificultades operativas y voluntarios heridos
Tras más de dos horas de intenso combate, los mandos bomberiles declararon controlada la propagación hacia inmuebles vecinos a eso de las 22:11 horas. Sin embargo, el operativo se desarrolló en un entorno tenso: la institución debió solicitar el resguardo urgente de Carabineros luego de que grupos de personas del sector interfirieran con el trabajo de los voluntarios e intentaran agredir a los equipos de primera respuesta.
Concluida la fase más crítica, se confirmó que dos voluntarios pertenecientes a la Novena Compañía de Bomberos resultaron con lesiones de diversa consideración, siendo derivados a evaluación médica para determinar si las contusiones se produjeron durante el despliegue técnico o a raíz de los incidentes en el lugar. Peritos del Departamento de Investigación de Incendios quedaron a cargo de fijar el origen y la causa basal del siniestro.
¿Cómo se gestiona el “abastecimiento de grandes caudales de agua” en incendios estructurales en cerros de alta pendiente?
En la táctica bomberil urbana, combatir incendios en la topografía de Valparaíso representa una alta complejidad hidráulica. La pérdida de carga por altura (presión que disminuye a medida que el agua asciende por la pendiente) y el diámetro reducido de las matrices matrices históricas limitan el rendimiento de los grifos estándar. Para contrarrestarlo, Bomberos activa el sistema de “convoy y relevo”: un carro bomba nodriza se ubica en una cota baja conectada a una matriz principal y bombea agua en serie a través de mangueras de gran diámetro (3 a 5 pulgadas) hacia bombas intermedias situadas en las calles superiores, apoyadas por camiones aljibe municipales que descargan en piscinas portátiles de abastecimiento continuo.
(Fuente: Biobío)


