Un grupo de entre 10 y 15 sujetos irrumpió en el local Santa Isabel de calle Quillota con 5 Norte tras el duelo entre Everton y Universidad Católica. Los vigilantes impidieron la sustracción masiva de especies antes de la fuga de los agresores, mientras autoridades comunales solicitan aplicar la Ley de Deberes y Derechos en el Fútbol Profesional.
Un atraco frustrado por la seguridad privada
Los desórdenes y delitos asociados al término de encuentros de alta convocatoria motivaron una urgente respuesta policial en el plan de Viña del Mar. Durante la noche de este sábado, tras finalizar el compromiso futbolístico entre Everton y Universidad Católica, una turba compuesta por entre 10 y 15 individuos ingresó abruptamente a las dependencias del supermercado Santa Isabel, ubicado en la intersección de calle Quillota con 5 Norte.
Bajo la modalidad delictual conocida como “turbazo”, el grupo de sujetos intentó apropiarse de mercadería y artículos de valor de forma simultánea. El personal de seguridad privada del recinto intervino para bloquear el paso de los asaltantes, logrando frustrar la sustracción de las especies. Sin embargo, la acción derivó en un violento altercado físico en el que dos guardias resultaron con lesiones de diversa consideración, siendo derivados posteriormente al Servicio de Atención Primaria de Urgencia (SAPU) del sector Nueva Aurora para constatar su estado de salud. Los involucrados causaron destrozos en la infraestructura del acceso y huyeron del lugar antes de la llegada de las patrullas policiales.
Debate por seguridad en recintos comerciales y aplicación de la ley
El prefecto de servicio de la Prefectura de Carabineros de Viña del Mar, teniente coronel Pedro Zapata, precisó que al arribo de los efectivos policiales los agresores ya se habían dispersado por arterias aledañas, por lo que no se registraron detenciones flagrantes en el sitio. La totalidad de las grabaciones de las cámaras de televigilancia del establecimiento comercial fue puesta a disposición de la Fiscalía Local para individualizar a los integrantes de la turba.
El hecho desató la reacción de las autoridades comunales. El concejal Andrés Solar denunció que los locales del sector sufren atracos reiterados bajo el amparo de la salida de barristas y exigió aplicar las sanciones de la Ley de Violencia en los Estadios para prohibir de forma definitiva el ingreso a los recintos deportivos a quienes resulten identificados. En tanto, especialistas en seguridad enfatizaron la necesidad de articular los servicios preventivos de Carabineros y la Subsecretaría de Prevención del Delito con la vigilancia privada en los corredores comerciales exteriores.
¿En qué consiste la modalidad delictual del “turbazo” y qué agravantes contempla la ley chilena?
En la criminología y el derecho penal chileno, el turbazo es una modalidad de robo o hurto cometida por una muchedumbre o grupo numeroso de personas que irrumpe de manera coordinada y simultánea en un establecimiento comercial. Su objetivo táctico es saturar la capacidad de contención física y visual del personal de seguridad privada para sustraer especies con rapidez y huir en masa. Procesalmente, esta conducta suele perseguirse bajo la figura de robo con violencia o intimidación en lugar no habitado, concurriendo la agravante de cometer el delito en cuadrilla o con el auxilio de gente armada o concertada (artículo 12 N.º 11 del Código Penal), lo que eleva el marco penal e impide beneficios alternativos a la privación de libertad.
(Fuente: Biobío)


