Un guardia de seguridad de un mall chino fue asesinado con un arma blanca en plena vía pública en Valparaíso, luego de perseguir a un individuo que intentaba escapar tras sustraer diversos artículos desde el establecimiento comercial. El hecho se produjo en la intersección de Avenida Argentina con Pasaje Quillota, obligando a suspender el tránsito hacia los cerros del sector mientras personal de la Sección de Investigación Policial (SIP) de Carabineros despliega diligencias para dar con el paradero del agresor prófugo.
El episodio delictual se desató al interior de un local comercial de la zona céntrica, cuando el guardia se percató de que un sospechoso intentaba huir con especies y artefactos robados. Al advertir la sustracción, el trabajador salió del recinto para seguir al sujeto y evitar que escapara con el botín.
La persecución concluyó a pocos metros del acceso al mall, en el cruce de Avenida Argentina con Pasaje Quillota. En ese punto de la vía pública, el antisocial extrajo un arma cortopunzante y apuñaló de gravedad a la víctima antes de darse a la fuga.
A raíz de la emergencia, el tránsito vehicular entre Avenida Argentina y Pasaje Quillota —ruta empleada para conectar con los cerros Lecheros, Barón y Placeres— fue suspendido para facilitar los peritajes de rigor. Las pericias quedaron en manos de la Sección de Investigación Policial (SIP) de Carabineros, unidad que revisa registros de cámaras de seguridad y empadrona a testigos para individualizar al responsable.
Claves sobre seguridad privada y flagrancia: En la normativa procesal penal chilena existe la figura de la detención en flagrancia (detención ciudadana), la cual faculta a cualquier civil —incluyendo al personal de seguridad de un recinto— a aprehender a quien es sorprendido cometiendo un delito, con la exclusiva finalidad de ponerlo a disposición de las policías de forma inmediata. No obstante, los protocolos de seguridad privada aconsejan limitar la acción de contención al interior de los límites del recinto comercial y priorizar el aviso a las fuerzas de orden, dado que una persecución en la vía pública desprotege al trabajador, eleva exponencialmente los riesgos ante agresores armados y altera los márgenes de custodia que exige la Ley de Seguridad Privada.
(Fuente: Biobío)


