La denuncia de una vecina de 66 años movilizó un amplio cerco perimetral de Carabineros y la Brigada de Homicidios en el sector El Peñón. Los restos óseos fueron trasladados de urgencia a la Unidad de Casos Complejos de Santiago para extraer perfiles de ADN que ayuden a esclarecer presuntas desgracias vigentes en San Felipe.
Una osamenta al costado norte de la ruta
La habitual calma rural que caracteriza a los predios agrícolas de la provincia de San Felipe se vio bruscamente interrumpida por una pormenorizada y misteriosa secuencia de hallazgo forense. Las manecillas del reloj marcaban cerca de las 10:30 de la mañana del martes cuando una vecina de 66 años de edad compareció visiblemente afectada en las dependencias del Retén de Carabineros de Panquehue. La mujer estampó una denuncia de alta complejidad: afirmó que mientras transitaba por un camino vecinal de tierra que conduce de forma directa hacia los deslindes de su propiedad rural —en el sector El Peñón, a la altura del kilómetro 27 de la Ruta Troncal— divisó una osamenta blanquecina con evidentes rasgos humanos.
Los efectivos policiales se desplazaron de urgencia hasta el punto geográfico referenciado, constatando de forma preliminar en terreno que la pieza correspondía de forma efectiva a un cráneo humano desprovisto de tejidos blandos. Las autoridades procedieron al inmediato resguardo y encintado perimetral del sitio del suceso para impedir la alteración de trazas biológicas, informándose de los hechos al fiscal de turno, quien instruyó de inmediato la concurrencia de la Brigada de Homicidios (BH) de la PDI de Los Andes. El jefe subrogante de la unidad, subprefecto Patricio Cuevas, detalló que se ejecutó un levantamiento científico riguroso de la osamenta, coordinándose de forma prioritaria su traslado hasta los laboratorios de la Unidad de Casos Complejos del Servicio Médico Legal Metropolitano en Santiago. Los científicos forenses concentrarán sus peritajes químicos en determinar científicamente la data exacta de la muerte, el sexo y la edad aproximada de la persona, buscando levantar un perfil genético de ADN que resulte clave para ser cruzado con las denuncias por presunta desgracia e historias de desaparición que permanecen vigentes y sin resolver en la jurisdicción del valle del Aconcagua.
¿Qué valor aporta el análisis de ADN mitocondrial en el examen de restos óseos antiguos?
En el ámbito de la antropología forense y el análisis de casos complejos del Servicio Médico Legal, cuando los restos óseos han sufrido un avanzado desgaste por factores climáticos (como la exposición al sol o la humedad del río Aconcagua), el ADN nuclear tradicional suele encontrarse destruido o degradado. Ante esto, los científicos recurren al análisis del ADN mitocondrial, material genético microscópico que se localiza al interior de las mitocondrias de las células óseas. Este ADN posee una altísima resistencia al paso del tiempo y se hereda de forma exclusiva por línea materna, lo que permite a los peritos forenses extraer perfiles biológicos de huesos muy antiguos para compararlos con muestras de saliva de madres o hermanos de personas desaparecidas, logrando identificaciones irrefutables de las víctimas.
(Fuente: Biobío)


