Con el objetivo de prevenir accidentes graves y proteger a los guardaparques ante el arribo de los meses más fríos del año, las autoridades suspendieron temporalmente el tramo final del emblemático macizo de la Región de Valparaíso. El cierre regirá hasta el 31 de agosto, mientras que los accesos tradicionales de Olmué e Hijuelas seguirán operando con total normalidad en las zonas bajas.
La frontera del frío en el sendero
La imponente silueta del Cerro La Campana, que alguna vez cautivó al mismísimo Charles Darwin, entra en su fase de resguardo invernal. La Corporación Nacional Forestal (Conaf) determinó que las condiciones climáticas en la parte alta de la reserva se han vuelto un riesgo inaceptable para los excursionistas que buscan coronar la cima. A contar del martes 2 de junio, el acceso al tramo final que va desde el sendero El Andinista hasta la cumbre quedó estrictamente clausurado para todo público. Marcelo Pérez, jefe del Departamento de Áreas Protegidas de Conaf Valparaíso, explicó detalladamente que la medida busca resguardar la integridad física tanto de los turistas como de los propios guardaparques que deben activar operativos de rescate ante emergencias bajo temperaturas extremas.
La resolución fue recibida con total respaldo por el alcalde de Olmué, Jorge Jil, quien recordó que el macizo arrastra un triste historial de desenlaces fatales protagonizados por deportistas que desafiaron la naturaleza sin el equipamiento adecuado. Jil valoró positivamente la prevención, argumentando que resguardar la vida siempre será una buena decisión. No obstante, el jefe comunal aprovechó la vitrina para abrir un debate técnico relevante: apuntó que, a diferencia de los parques del extremo sur de Chile que operan todo el año bajo climas peores, la zona central requiere una inversión pública urgente y mucho mayor en tecnología de punta y personal especializado si se quiere mantener una montaña segura y abierta en el futuro. Para quienes insistan en romper las reglas e intentar colarse a la cumbre, Conaf advirtió que los infractores serán denunciados directamente ante el Juzgado de Policía Local, arriesgando severas sanciones y multas.
¿Cómo se sanciona el ingreso no autorizado a un área silvestre protegida?
Cuando una autoridad ambiental como Conaf decreta el cierre temporal de un sendero por razones de fuerza mayor o seguridad, vulnerar dicha restricción constituye una infracción legal. Los guardaparques, en su calidad de ministros de fe, están facultados para retener los antecedentes de los infractores y cursar una denuncia ante el Juzgado de Policía Local correspondiente. El tribunal civil determina el valor de las multas económicas basándose en la gravedad de la falta y el desacato a la autoridad del Estado, pudiendo además prohibirse el ingreso futuro del sancionado a cualquier parque nacional del país.
(Fuente: Biobío)


