El aviso digital motivó la activación inmediata de los protocolos internos y la concurrencia de personal policial al recinto educativo. Tras una exhaustiva inspección en aulas y dependencias, Carabineros descartó la presencia de artefactos sospechosos y normalizó la jornada.
Evacuación preventiva y suspensión de clases
Una situación de emergencia afectó el normal desarrollo de las actividades académicas durante la mañana de este jueves en la comuna de Quilpué. La dirección del Colegio Los Leones determinó la suspensión inmediata de las clases presenciales y la evacuación de la totalidad de sus estudiantes tras la recepción de un correo electrónico que alertaba sobre la presunta instalación de un artefacto explosivo al interior del establecimiento.
El mensaje de advertencia fue remitido de manera simultánea a varios recintos educativos de la zona; no obstante, fue en el Colegio Los Leones donde los directivos aplicaron el protocolo de evacuación temprana hacia las zonas de seguridad externa. La medida generó inquietud entre padres y apoderados, quienes acudieron al plantel para retirar a los alumnos menores mientras se coordinaba la llegada de los equipos policiales de emergencia.
Inspección de Carabineros y descarte de riesgo
Efectivos de Carabineros de la dotación local ingresaron a las dependencias una vez completado el desalojo preventivo. El personal policial ejecutó una minuciosa revisión por salas de clases, patios, baños y oficinas administrativas con el objetivo de detectar cualquier objeto o paquete sospechoso.
Concluidas las diligencias de inspección técnica, la policía uniformada descartó de forma categórica la existencia de bombas o elementos explosivos en el recinto educacional, autorizándose el restablecimiento del orden institucional. Los antecedentes del caso fueron puestos a disposición del Ministerio Público para iniciar el rastreo informático de la dirección IP desde la cual se despacharon los correos masivos intimidatorios.
¿Cómo opera el rastreo de direcciones IP en la investigación penal de amenazas informáticas masivas?
En la ciberdelincuencia y la informática forense, el rastreo de un correo electrónico amenazante comienza con el análisis del código de las cabeceras (email headers). Los peritos digitales examinan los registros de los servidores de transferencia de correo simple (SMTP) para identificar la dirección IP de origen, las marcas de tiempo (timestamps) y el proveedor de servicios de internet (ISP) utilizado. Mediante órdenes judiciales, el Ministerio Público solicita a las empresas de telecomunicaciones las bitácoras de conexión del usuario asignado a esa IP en el minuto exacto del envío, logrando individualizar el contrato domiciliario o dispositivo móvil desde donde se originó la falsa alarma pública.
(Fuente: Biobío)


