El ejemplar juvenil, de entre ocho y nueve metros de longitud, quedó varado en el sector Los Coirones durante la noche de este miércoles. Sernapesca y la Capitanía de Puerto coordinan inspecciones científicas para descartar afectación antrópica y gestionar la remoción del cuerpo.
Alerta de bañistas y despliegue técnico
El borde costero de la provincia de Petorca fue escenario del hallazgo de un gran cetáceo sin signos vitales en las inmediaciones del balneario de Cachagua, en la comuna de Zapallar. La alerta ciudadana se generó en el sector rocoso y de arenas finas de Los Coirones, lugar donde las marejadas depositaron los restos de una cría o ejemplar juvenil de ballena jorobada (Megaptera novaeangliae). El animal medía entre ocho y nueve metros de largo total. Hasta el punto se movilizó personal de seguridad municipal y efectivos de la Armada de Chile para acordonar el perímetro e impedir la aproximación de personas y mascotas, mientras los organismos del Estado activaban la red de respuesta ante contingencias de fauna marina protegida.
Toma de muestras y protocolo sanitario
Inspectores del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) acudieron a la ribera para ejecutar el examen visual externo y la toma de muestras biométricas y de tejido superficial. Los análisis veterinarios preliminares buscan esclarecer si el deceso obedeció a causas biológicas naturales de desnutrición o patología, o si existió intervención antrópica, tales como la colisión con embarcaciones mayores o el enmalle con artes de pesca comercial mar adentro. En coordinación con el municipio de Zapallar, las autoridades sanitarias definen la maquinaria pesada adecuada para el entierro sanitario o la remoción del cuerpo de la playa, con el fin de evitar riesgos a la salud pública y asegurar la adecuada preservación de datos para la investigación científica sobre la migración de cetáceos en el litoral chileno.
¿En qué consiste el “Protocolo de Varamiento de Cetáceos” de Sernapesca y qué variables analiza la necropsia de campo?
En la gestión ambiental y científica de la fauna marina, el Protocolo de Varamiento de Cetáceos de Sernapesca establece el conjunto de procedimientos estandarizados ante ejemplares vivos o muertos en la costa:
- Seguridad y bioseguridad: Aislamiento del área para resguardar al cetáceo de disturbios y prevenir zoonosis en la población.
- Toma de datos morfométricos: Registro de longitud total, ancho de aletas, sexo y estado de desarrollo reproductivo del ejemplar.
- Examen forense de marcas externas: Búsqueda de cortes profundos asociados a hélices de embarcaciones, marcas lineales compatibles con cuerdas de pesca o hematomas por traumatismo cerrado.
- Disposición final de biomasa: Si el estado de descomposición no permite un análisis interno exhaustivo, el protocolo sanitario exige la inhumación inmediata en duna con cal viva o el traslado a rellenos autorizados para evitar focos de insalubridad.
(Fuente: Biobío)


