El ejemplar canino que rasgó a mordidas el uniforme de un oficial en plena ceremonia militar fue suspendido de sus funciones operativas. Lejos de un castigo, la institución naval aclaró que el animal se encuentra en perfecto estado de salud y bajo el cuidado permanente de su guía experto, mientras es sometido a un riguroso proceso de reentrenamiento conductual.
Un imprevisto en plena graduación
El solemne ambiente que rodeaba la ceremonia de clausura del Segundo Curso de Formación de Binomios Caninos en Valparaíso se rompió de forma imprevista y ante la mirada atónita de los asistentes. Al finalizar la presentación de los nuevos equipos, uno de los perros entrenados para la detección de sustancias ilícitas reaccionó de manera inesperada. Rompiendo todo protocolo, el animal se abalanzó sobre el bolsillo de un oficial de la Armada y lo rasgó a mordidas, un momento que también terminó afectando a un camarógrafo de prensa que registraba el acto institucional. El tenso y curioso incidente tardó pocas horas en saltar a las plataformas digitales, transformándose en un fenómeno ampliamente viralizado en las redes sociales.
Ante el revuelo público, los altos mandos de la Armada y el personal médico veterinario salieron al paso para poner paños fríos y explicar científicamente lo sucedido. De acuerdo con el diagnóstico de los especialistas, el can experimentó un cuadro agudo de sobreexcitación provocado por la excesiva exposición a múltiples estímulos ambientales, los ruidos del entorno y la masiva presencia de público en el lugar. La institución naval fue enfática en recalcar que estos animales bajo ninguna circunstancia reciben adiestramiento para atacar a seres humanos o actuar con violencia, por lo que el episodio se trató de una respuesta inadecuada y aislada frente al estrés del momento. Por ahora, el ejemplar fue retirado temporalmente de los despliegues preventivos y derivado a una evaluación de comportamiento especializada para asegurar su bienestar antes de volver a patrullar.
¿Cómo funciona el método de indicación pasiva en los perros de trabajo?
Contrario a los canes de seguridad o defensa, los perros entrenados para detectar drogas, explosivos o sustancias ilícitas son educados bajo la denominada indicación pasiva. Este método técnico consiste en que, al momento de hallar un rastro sospechoso, el animal debe adoptar una posición física específica —como sentarse o echarse— frente al objetivo o la persona. De esta manera, el can alerta eficazmente a su guía sobre la presencia de la sustancia de interés de forma totalmente silenciosa, sin generar contacto físico, ladridos ni conductas de agresión.
(Fuente: Biobío)


