La intérprete española presentó su aclamado espectáculo “Lux Tour 2026”, incorporando sonoridades sinfónicas y narrativa escénica. El concierto, dividido en cuatro movimientos, combinó momentos de sobrecogimiento lírico con intervenciones festivas y de alta sintonía técnica.
Un concepto estético de alta fidelidad
La constante búsqueda de innovación en las industrias creativas ha situado a Rosalía en la cúspide de las propuestas escénicas contemporáneas. En el inicio de su ciclo de cuatro fechas en el Movistar Arena de Santiago, la artista catalana desplegó la primera función de su “Lux Tour 2026”, gira conceptualizada a partir de su trabajo discográfico Lux (2025). Ante un recinto abarrotado por espectadores vistiendo atuendos alegóricos, la cantante ofreció un concierto estructurado bajo las nociones del arte sacro, la orquestación académica y la experiencia afectiva personal.
El diseño del espectáculo se dividió de manera rigurosa en cuatro movimientos musicales, comenzando con pasajes de solemnidad orquestal que evocaron una atmósfera de recogimiento espiritual. La presencia de una orquesta dirigida por la música cubana Yudania Gómez Heredia marcó la pauta interpretativa, acompañando temas como “La perla” y “La yugular”. El show contó además con momentos de cercanía hablada, incluyendo un diálogo en escena con la artista chilena Francisca Valenzuela.
Del trance melódico a la catarsis electrónica
El tramo final del recital transitó de forma calculada desde las armonías tradicionales hacia una aceleración rítmica. Durante la ejecución de la pieza “CUUUUuuuuuute”, la escenografía integró un incensario de gran tamaño meciéndose sobre el público con amplificación de sonido incorporada, transformando la nave del pabellón en un espacio de fiesta electrónica.
El desenlace del espectáculo estuvo guiado por éxitos de masiva resonancia como “Bizcochito” y “Despechá”, culminando con una representación teatral donde la cantautora simuló una caída al vacío. El cierre definitivo, musicalizado con la pieza “Magnolia”, consagró una de las producciones más ambiciosas de la temporada musical en el país, consolidando el estrecho vínculo entre la creadora española y la audiencia local.
¿Cómo influye el “diseño de audio espacial” en megaeventos de música contemporánea?
En la ingeniería acústica y la producción de espectáculos masivos, el diseño de audio espacial es una tecnología que distribuye las fuentes sonoras en tres dimensiones dentro de un recinto cerrado como el Movistar Arena. A diferencia del sistema estéreo tradicional (izquierda y derecha), esta metodología emplea arreglos de altavoces controlados por procesadores digitales que calculan la fase y el retardo del sonido. Esto permite mover objetos sonoros (como la voz de una cantante o instrumentos orquestales específicos) alrededor de la audiencia, recreando acústicamente desde la reverberación de una catedral hasta la presión sonora de una sala de baile con alta precisión técnica.
(Fuente: Biobío)


