En un partido electrizante de “mete y ponga”, Santiago Wanderers logró remontar un complejo 2-0 en contra frente a Unión Española, sellando un emocionante 2-2 en el Estadio Elías Figueroa. Con este resultado, el elenco dirigido por Francisco Palladino rescata una unidad vital para mantenerse firme en la parte alta de la tabla de posiciones de la Primera B.
El despertar de los hispanos y la polémica de Maza
La primera mitad en el césped de Playa Ancha fue un monólogo de efectividad por parte de Unión Española. El delantero Andrés Vilches demostró por qué es un hombre de área: abrió la cuenta a los 38 minutos y, justo antes del descanso, estiró las cifras con un perfecto globito que dejó sin opciones al guardameta caturro.
Sin embargo, el 2-0 parcial no estuvo exento de controversia, apuntando directamente al cometido del árbitro Piero Maza. El réferi protagonizaba un morboso reencuentro en la cancha con el estratega hispano, Ronald Fuentes, aunque ambos evitaron cruzarse la mirada. El arbitraje encendió la furia de la hinchada de Wanderers cuando Maza le “perdonó la vida” al jugador visitante Milovan Celis, quien cometió una falta que merecía la segunda tarjeta amarilla antes de la media hora de juego. Inteligente, el DT de Unión lo reemplazó de inmediato por Bruno Jáuregui para evitar quedar con diez hombres.
La garra caturra en el último suspiro
Cuando parecía que Wanderers se iba al descanso golpeado y sin respuestas, llegó la reacción. En la última jugada del primer tiempo, Marcos Camarda anotó el descuento y devolvió la ilusión a Valparaíso.
En el fútbol, la doble amonestación significa la expulsión automática. Cuando un árbitro decide no mostrar la segunda tarjeta en una jugada límite, la jerga futbolística habla de “perdonar la vida”, una decisión que suele condicionar el trámite táctico y obliga a los entrenadores a mover el banco de suplentes de inmediato para evitar desastres.
(Fuente: Biobío)


