El delegado presidencial regional, Manuel Millones, desmintió tajantemente que la pérdida del Estadio Elías Figueroa responda a problemas de seguridad local. Mientras las autoridades defienden que la Conmebol aplicó un simple criterio de reciprocidad, la corporación del club tildó de imprudencia las promesas previas de la dirigencia.
Sacaban cuentas alegres en el puerto
La teleserie por la mudanza de la gran final de la Copa Intercontinental Sub-20 entre Santiago Wanderers y el Real Madrid sumó un nuevo y picante capítulo en los escritorios políticos de la región. Luego de que el veterano presidente de la sociedad anónima caturra, Reinaldo Sánchez, saliera a culpar de forma pública a las delegaciones presidenciales de poner puras trabas viales y no apoyar los espectáculos deportivos, la respuesta de las autoridades del plano local llegó de vuelta con la pierna fuerte. El delegado presidencial regional de Valparaíso, Manuel Millones, no se guardó nada y acusó directamente al dirigente de “faltar a la verdad y ser poco honesto”.
Millones transparentó que el Gobierno y la ministra del Deporte, Natalia Duco, pusieron todas las facilidades y las actas de seguridad sobre la mesa para que la cita de oro se jugara en Playa Ancha. Explicó de forma muy sencilla que el cambio de cancha responde única y exclusivamente a un acuerdo internacional de reciprocidad entre la Conmebol y la UEFA, ya que las cuatro finales anteriores se habían disputado de forma corrida en canchas sudamericanas, tocándole el turno de armar la fiesta de forma segura al viejo continente sobre el césped del Santiago Bernabéu.
El enojo de la corporación
Para colmo de males en las oficinas de Wanderers, el fuego cruzado también estalló desde su propia trastienda social. La presidenta de la Corporación Santiago Wanderers, Francisca Burgos, alzó la voz para tirarle las orejas a la administración de la S.A., catalogando como una tremenda “imprudencia” las declaraciones previas de Reinaldo Sánchez, quien hace escasas semanas había jurado de guata ante la hinchada que existía un 99% de probabilidades de retener la localía en Valparaíso.
Burgos lamentó que se ilusionara de forma tan irresponsable a la familia caturra, dejando al descubierto la escasa y débil capacidad de negociación que tiene actualmente nuestro fútbol a través de la ANFP frente a los colosos mundiales. Así las cosas, lo que iba a ser un hito histórico barrial en Playa Ancha obligará a los jóvenes canteranos a saltar al Bernabéu el sábado 19 de septiembre a las 07:30 horas de Chile, una jornada donde los hinchas tendrán que sintonizar el televisor temprano en plenas Fiestas Patrias, masticando la rabia por los arreglos de oficina pero con toda la fe puesta en los muchachos.
¿En qué consiste el principio de “reciprocidad institucional” en los acuerdos organizativos entre Conmebol y UEFA?
En la gestión de políticas del deporte rey y el derecho deportivo internacional, el principio de reciprocidad es un acta metodológica que establece un trato igualitario, formal y alternado entre dos corporaciones aliadas para la realización de megaeventos de alta fidelidad. Al organizar la Copa Intercontinental, Conmebol y UEFA pactaron de forma segura equilibrar la balanza comercial y geográfica viales del torneo. Como las primeras cuatro ediciones del certamen juvenil se ejecutaron de forma íntegra en estadios de Sudamérica, el reglamento de escritorio dictaba que la quinta edición debía mudarse obligatoriamente a las caletas urbanas de Europa, independientemente de los esfuerzos de negociación o de las medidas de seguridad que ofreciera el país del club clasificado.
(Fuente: Biobío)


