El delantero histórico de La Roja decidió poner fin a las trastiendas de la negociación tras no alcanzar un acuerdo financiero. A sus 37 años de edad, el tocopillano se despidió con los aplausos de la hinchada tras transformarse en la pieza clave de alta fidelidad que salvó al club de perder la categoría.
Un balde de agua fría para el míster
La intensa e histórica travesía del “Niño Maravilla” por las canchas de la exigente división de honor de España llegó a su punto final de forma imprevista. Las rotativas del diario deportivo Marca arrojaron un balde de agua fría sobre los fanáticos andaluces al revelar que las complejas negociaciones entre la plana mayor del Sevilla y el agente del ariete tocopillano se terminaron encallando de forma definitiva en los escritorios, decretando que el chileno armará sus maletas de alta fidelidad bailable para buscar nuevos rumbos futbolísticos.
La noticia cayó como una patada en la pizarra táctica del director técnico Luis García Plaza, quien consideraba a Alexis como el motor inamovible para levantar el proyecto del próximo año. A través de sus actas públicas, la corporación del Sevilla oficializó la salida masiva de siete jugadores de su plantilla, incluyendo en los agradecimientos dorados al goleador de La Roja, destacando de forma muy cercana su tremendo profesionalismo, garra de barrio y compromiso durante los meses en que vistió la camiseta del Ramón Sánchez-Pizjuán.
El salvador de los catorce puntos
A sus experimentados 37 años de edad, Alexis Sánchez demostró con creces al planeta fútbol que la clase y el pulso del silicio no tienen fecha de vencimiento, ganándose el cariño de los barrios de Sevilla. El delantero nacional asumió el liderazgo del equipo en el peor momento de la temporada, cuando el fantasma del descenso directo a la segunda categoría tenía tiritando a toda Andalucía.
Las estadísticas forenses de su paso por España son unánimes: con cuatro goles clave y dos asistencias magistrales en cancha de cara al arco, el chileno le reportó de forma directa 14 puntos vitales al Sevilla en la tabla de colocaciones, una espectacular cosecha monetaria y deportiva si se considera el dato sabroso de que el histórico club logró amarrar la permanencia de categoría salvándose por apenas una milimétrica unidad de diferencia respecto de la zona roja. Mientras la hinchada andaluza llora la partida de su salvador, en nuestro territorio los receptores ya sintonizan las radios esperando saber dónde pondrá la firma la Maravilla para seguir haciéndonos vibrar frente a la pantalla con su simpatía de siempre.
¿Cómo opera el concepto de “jugador libre” y qué ventajas comerciales otorga a los futbolistas experimentados en los mercados europeos?
En la economía del fútbol profesional y de acuerdo a las normativas de la FIFA de escritorio, un futbolista adquiere la fisonomía técnica de “jugador libre” o agente libre en el nanosegundo exacto en que expira su contrato legal con un club sin haber firmado una renovación obligatoria. Para un deportista consagrado de alta fidelidad —como Alexis Sánchez a sus 37 años—, esta condición de mercado elimina las costosas barreras de transferencia vial entre clubes, permitiendo que cualquier corporación adquiera su pase a costo cero. Al no haber cobros de compra aduaneros de por medio, el atleta gana un enorme poder de negociación directa para exigir mejores primas por fichaje y jugosos salarios residenciales en su recta final de carrera.
(Fuente: Biobío)


