Las brigadas especializadas antidrogas desarticularon una instalación clandestina destinada a la síntesis y abultamiento de sustancias psicoactivas complejas. El profesional universitario utilizaba conocimientos avanzados e instrumental químico para procesar alcaloides y nitritos de alta pureza.
Sofisticación técnica en la producción de drogas
Un operativo encabezado por personal especializado antidrogas de las policías y el Ministerio Público culminó con la detención de un ingeniero bioquímico, sindicado como el cabecilla y responsable químico de un laboratorio clandestino dedicado a la manufactura y distribución de sustancias ilícitas sintéticas.
Las diligencias investigativas permitieron establecer que el sujeto aprovechaba su formación universitaria de pregrado y posgrado en bioprocesos para diseñar fórmulas, sintetizar y abultar cargamentos de pastillas de MDMA (éxtasis), comprimidos de ketamina adulterada (“tusi”) y frascos de nitrito de amilo o isobutilo, comercializados en el mercado ilegal bajo la denominación de “popper”. El uso de reactivos industriales y precursores controlados permitía al laboratorio operar con altos volúmenes de elaboración al margen de la fiscalización sanitaria.
Incautación de insumos y formalización penal
En los allanamientos coordinados por las unidades policiales se incautaron prensas industriales, precursores químicos, matraces, agitadores magnéticos y pesas de precisión, además de frascos dosificados y material gráfico de empaque para la venta en el mercado recreativo nocturno.
El imputado fue puesto a disposición de la justicia para su respectiva audiencia de formalización de la investigación, donde el Ministerio Público le formuló cargos por los delitos de tráfico ilícito de estupefacientes y sustancias psicotrópicas bajo la Ley N.º 20.000, además de desvío y producción indebida de precursores químicos esenciales. El tribunal decretó las medidas cautelares correspondientes mientras se analiza el origen de los insumos y la red de comercialización asociada.
¿Cómo clasifica y sanciona la Ley N.º 20.000 la elaboración clandestina y el desvío de “precursores químicos”?
En la legislación chilena sobre drogas (artículos 2 y 43 de la Ley N.º 20.000 y sus reglamentos), los precursores y sustancias químicas esenciales son compuestos de uso industrial legítimo (solventes, ácidos, acetona, éter o sales) que pueden ser desviados para la síntesis de drogas ilícitas. La normativa sanciona no solo el producto terminado, sino la tenencia no autorizada, producción, acopio o internación de estos reactivos con penas de presidio mayor. Asimismo, el ejercicio de profesiones científicas (química, farmacia o bioquímica) para facilitar la manufactura de drogas constituye una agravante específica que inhabilita a perpetuidad al profesional para el ejercicio de su título técnico o universitario.
(Fuente: Biobío)


