Miércoles, Septiembre 16, 2026
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Mercado muerto: Un desalojo que terminó en la justicia

Lo que parecía ser un trámite administrativo de regularización municipal terminó convirtiéndose en un drama humano y judicial que mantiene las cortinas de varios locales entreabiertas y en la total incertidumbre.

La mañana del candado

La calma del tradicional recinto se rompió cuando personal municipal procedió al cierre de cuatro locales comerciales. ¿El argumento de la alcaldía? Una supuesta “ocupación irregular” y una deuda acumulada que, según las arcas municipales, superaría los 41 millones de pesos.

Sin embargo, la respuesta de los comerciantes no se hizo esperar en los tribunales. Tres locatarias acudieron a la Corte de Apelaciones de Valparaíso para presentar un recurso de protección. La justicia les dio un respiro inmediato: dictó una orden que permitió la reapertura temporal de los espacios mientras se revisa el fondo del caso. El mercado recuperaba sus ruidos habituales, pero la tensión seguía intacta.

¿Qué es un permiso precario? Es una autorización temporal que da el municipio para usar un espacio público. No es un contrato de arriendo definitivo, lo que deja a los comerciantes en una posición de alta vulnerabilidad si la autoridad decide revocarlo.

¿Quién tiene la culpa de la deuda?

Para entender el nudo de este conflicto pedagógicamente, hay que escuchar las dos versiones de una misma moneda:

  • Comerciantes como Javiera López aseguran que el desorden no lo provocaron ellos, sino la propia municipalidad tras años de abandono administrativo. Denuncian que el municipio simplemente dejó de emitir contratos de arriendo y permisos al día, generando una falta de claridad absoluta en los cobros. “Nos dejaron en la irregularidad”, acusan.
  • Desde el edificio consistorial en cambio, argumentan que este operativo no fue un arrebato ni un decomiso, sino parte de un plan iniciado para ordenar la situación financiera y administrativa del mercado. Reconocen que los locales funcionaban con permisos precarios y que la restitución de los espacios era el camino legal para sanear el histórico edificio.

Un gigante que no logra despertar

El conflicto ha traspasado las paredes del mercado y ha instalado el debate en el Concejo Municipal. Mientras algunos concejales defienden que se ha intentado ordenar la casa y buscar acuerdos con los comerciantes, otros critican duramente la falta de soluciones concretas para un edificio que debiera ser el gran motor turístico y económico del barrio Puerto.

Hoy, las cortinas del Mercado Puerto siguen arriba gracias a un dictamen judicial provisional. La Municipalidad asegura que mantendrá los canales de diálogo abiertos para regularizar el recinto, pero los locatarios tienen claro que no se irán sin pelear. En juego no solo hay 41 millones de pesos en disputa; está el sustento de familias que han visto pasar la historia de Valparaíso desde detrás de un mostrador.

(Fuente: Biobío)

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