La institución uniformada lamentó el trágico suceso ocurrido en las inmediaciones de la feria Caupolicán y comprometió total colaboración con los peritajes científicos de la justicia ordinaria. Gremios de comerciantes independientes instan a reforzar las medidas viales de resguardo e infraestructura perimetral en los entornos comerciales de la región.
Un integrante fuera de servicio bajo custodia policial
Las derivaciones judiciales y las trastiendas institucionales asociadas al devastador accidente de tránsito registrado el pasado fin de semana en el sector alto de Viña del Mar sumaron un trascendental antecedente forense. A través de una declaración pública oficial emitida desde sus oficinas de comandancia, la Armada de Chile confirmó de manera categórica que el conductor detenido por su presunta responsabilidad penal en el fatal atropello múltiple que cobró la vida de seis personas es un integrante activo de sus filas.
La institución especificó en sus actas de escritorio que el funcionario involucrado se encontraba fuera de servicio al momento del desastre y conducía un vehículo SUV particular de forma lineal por la avenida 24 Norte cuando perdió el control del móvil, ingresando hacia el perímetro de la feria Caupolicán. La comandancia naval lamentó profundamente la pérdida de vidas humanas, extendiendo sentidos pésames de sintonía tierno hacia los familiares de las víctimas y asegurando que prestará de manera prioritaria toda la información y facilidades tecnológicas necesarias para el éxito de la investigación que lidera el Ministerio Público y las unidades forenses de Carabineros.
El llamado de los gremios comerciales
La magnitud de la tragedia —que además de las seis víctimas fatales dejó a siete personas lesionadas con diagnósticos leves en el Hospital Gustavo Fricke— ha motivado un enérgico pronunciamiento de los organismos sectoriales viales de la zona. La Confederación Nacional de Ferias Libres, Persas y Afines de Chile (ASOF) alzó la voz mediante un comunicado institucional para expresar su solidaridad con los afectados y manifestar la urgencia de reevaluar las medidas de seguridad perimetral que resguardan estos concurridos espacios de abastecimiento demográfico.
Desde el gremio nacional precisaron que, si bien la feria Caupolicán opera de manera normal los días jueves y domingos en un predio de administración privada que reúne a más de mil puestos, los alrededores residenciales suelen concentrar un alto flujo de comercio informal y peatones que acuden a abastecerse. Los dirigentes instaron a las municipalidades y delegaciones de la región a diseñar barreras físicas de protección, lomos de toro y zonas de velocidad regulada forense en los corredores adyacentes viales, entendiendo que los archivos históricos recuerdan que la alta afluencia peatonal exige una infraestructura urbana de resguardo capaz de contener vehículos fuera de control y resguardar la vida diaria de los vecinos.
¿Qué rol cumplen las defensas perimetrales o barreras de contención en la seguridad del tránsito urbano?
En el estudio de la ingeniería vial y la seguridad vial de campo, las barreras de contención o defensas perimetrales son dispositivos mecánicos diseñados científicamente para absorber y disipar de manera elástica el impacto energético de un vehículo que se desvía de su trayectoria lineal. Construidas comúnmente con perfiles de acero galvanizado o bloques de hormigón armado bajo la metodología forense de disipación, su función es reorientar el móvil de forma segura de regreso a la calzada o detener su marcha por completo antes de que ingrese a zonas peatonales residenciales, paraderos de transporte público o rucos comerciales. En entornos donde se desarrollan ferias libres de gran escala demográfica, la implementación de estas interfaces físicas representa un estándar técnico crítico para mitigar las consecuencias de volcamientos o pérdidas de control provocadas por excesos de velocidad o fallas humanas.
(Fuente: Biobío)





