La Fiscalía de Valparaíso interrogó formalmente a Carlos Swett tras la delación de un exasesor parlamentario. El líder gremial reconoció haberle entregado un misterioso paquete a la legisladora Camila Flores, pero juró ante los persecutores que solo contenía minutas legislativas y no dinero en efectivo.
Una delación en la reforma de fe pública
La compleja investigación penal por presunto fraude al fisco y cohecho que salpica la carrera política de la senadora de Renovación Nacional, Camila Flores, sumó un hito procesal crítico en las dependencias de la Fiscalía Regional de Valparaíso. Los fiscales de la causa tomaron una extensa declaración en calidad de imputado a Carlos Swett, conservador de Bienes Raíces de Concón y actual presidente de la influyente Asociación de Notarios y Conservadores de Chile. La diligencia judicial se activó de forma urgente luego de que un exasesor del equipo parlamentario de Flores, identificado como Julio Lillo, declarara ante la policía haber presenciado de forma directa el momento exacto en que Swett le entregaba un sobre a la entonces diputada en las afueras de su domicilio particular durante el segundo semestre de 2025.
El foco prioritario del Ministerio Público radica en dilucidar si dicho paquete ocultaba aportes monetarios ilegales o sobornos en efectivo, considerando que el encuentro coincidió cronológicamente con la tramitación legislativa de la Ley de Reforma Notarial y Registral, instancia donde Flores ejercía un rol clave como miembro de la Comisión de Constitución y de la posterior Comisión Mixta. Acompañado por su abogado defensor Juan Carlos Manríquez, el líder de los notarios reconoció la existencia del polémico encuentro material, pero descartó categóricamente que el sobre portara billetes, asegurando bajo juramento que contenía única y exclusivamente documentos técnicos de análisis gremial y observaciones legales respecto al articulado que se discutía en el Congreso.
La exigencia de los documentos reales
Mientras el equipo de la senadora Flores optó por guardar un hermético silencio y rehusó emitir declaraciones de prensa respecto al testimonio del conservador, las esquirlas políticas del caso encendieron los debates en las bancadas oficialistas. El diputado del Frente Amplio, Jorge Brito, intervino con dureza exigiendo transparencia absoluta en la causa, argumentando que si la coartada de Swett es real y el paquete portaba solo papeles informativos, dichos antecedentes institucionales debieran estar debidamente ingresados y respaldados en los correos o archivos del Congreso.
Paralelamente, los defensores de la parlamentaria de Renovación Nacional ingresaron un recurso de amparo ante los tribunales de alzada para impugnar y cuestionar la legalidad de los masivos allanamientos ejecutados en mayo por el OS9 de Carabineros en su oficina legislativa y su residencia familiar de Viña del Mar, buscando congelar el avance de una carpeta investigativa que mantiene en vilo al ambiente político de la región.
¿Cuál es la diferencia procesal entre declarar en calidad de testigo y declarar como imputado?
En el sistema procesal penal chileno, la calidad jurídica bajo la cual comparece una persona ante la Fiscalía determina sus derechos fundamentales. Un testigo es un tercero ajeno que tiene la obligación legal de decir la verdad sobre lo que vio u oyó, arriesgando penas por falso testimonio si miente. Por el contrario, declarar en calidad de “imputado” —como ocurrió con Carlos Swett— significa que el Ministerio Público posee sospechas fundadas o denuncias que lo vinculan a la comisión de un delito. Esta condición le otorga de inmediato el derecho constitucional a guardar silencio, a no autoincriminarse, a declarar siempre en presencia de un abogado defensor y a conocer las pruebas que existen en su contra.
(Fuente: Biobío)



