Durante ocho meses, cerca de 40 participantes aprenderán las técnicas textiles que buscan promover el emprendimiento y preservar las tradiciones locales.
Con un nuevo ciclo de aprendizajes y en un año especialmente simbólico, el programa Wanaku de Sopraval dio inicio a sus talleres 2026 en el marco de la conmemoración de los 20 años de trayectoria de la iniciativa que se desarrolla en la comuna de La Ligua.
El programa, orientada al rescate de las tradiciones textiles y al fortalecimiento del emprendimiento local, convocó a cerca de 40 participantes, quienes, desde este mes de abril -y hasta diciembre-, podrán conocer el proceso completo de la lana que contempla el lavado y limpieza del vellón, el cardado, el hilado en huso y rueca, además del teñido, entregando conocimientos técnicos y prácticos propios de un oficio con fuerte arraigo cultural en la zona.
A lo largo de sus dos décadas de funcionamiento, el programa ha capacitado a más de 500 personas, contribuyendo a preservar técnicas ancestrales características de La Ligua y generando nuevas oportunidades de desarrollo económico para sus participantes.
En este contexto, el programa Wanaku de Sopraval ha logrado extender su alcance a diversas localidades rurales del territorio, donde existe un profundo arraigo por las tradiciones textiles y culturales propias de la zona, fortaleciendo así la transmisión de este oficio y su puesta en valor en las comunidades que mantienen viva esta herencia.
En el marco del inicio de este nuevo ciclo, la encargada del programa Wanaku, Carmen Gloria Garcés, destacó la contribución de esta iniciativa a la preservación de las tradiciones textiles de la zona. “El inicio de este nuevo ciclo es especialmente significativo para nosotros ya que refleja el impacto que hemos logrado en estos 20 años de trayectoria. Un trabajo que esperamos seguir entregando a nuevas generaciones, brindándoles nuevos conocimientos que sean un aporte a la cultura local”, afirmó.
Como parte de la metodología del programa, cada una de las participantes recibe el material y herramientas necesarias para su aprendizaje guiado por monitoras de programa, quienes enseñan las técnicas ancestrales que contribuyen a preservar el legado textil de La Ligua y continuar con el propósito de hilar la identidad local.




