La televisión chilena aún no sale del asombro tras la repentina partida de Andrés Caniulef, una de las figuras más emblemáticas del periodismo de espectáculos de las últimas dos décadas. Su fallecimiento el pasado viernes no solo dejó un vacío profesional en la industria, sino que también abrió un profundo debate sobre la lealtad y los afectos reales detrás de las cámaras.
En medio de los homenajes y las críticas cruzadas por la supuesta hipocresía del medio, ha comenzado a emerger una historia de solidaridad silenciosa que vincula al periodista con uno de los animadores más queridos del país.
El tema cobró fuerza en el programa Tal Cual de TV+, donde Paty Maldonado lanzó una ácida crítica contra el “cinismo” de la industria. “Esta misma gente que habló barbaridades de él… ¿por qué no le dieron trabajo cuando estaba mal? No se puede ser tan doble estándar”, sentenció, cuestionando a quienes hoy se muestran afectados pero no tendieron una mano en los momentos de crisis de Caniulef.
Sin embargo, Raquel Argandoña intervino para matizar la crítica, revelando la existencia de un “amigo de verdad” dentro de Canal 13. “Tengo entendido que un animador muy querido lo ayudó mucho, le pagó un tratamiento. Y fíjate que he visto su Instagram y no ha puesto ninguna foto con él; no busca protagonismo”, aseguró la comunicadora.
Finalmente, el misterio fue resuelto por la periodista Cecilia Gutiérrez en su podcast Bombastic. Gutiérrez confirmó que el autor de este gesto fue Pancho Saavedra, quien financió la rehabilitación del periodista en la clínica de Daniel Fuenzalida. “Sé de varios personajes que lo ayudaron en privado, pero Pancho pagó ese tratamiento y nunca lo contó. Uno no puede criticar sin saber”, reveló la experta en espectáculos, poniendo luz sobre una amistad que prefirió los hechos antes que las redes sociales.
(Fuente: Biobío)



